1. Las profecías de Saint Germain  para la era de Acuario

¡Bienvenido al siglo XXI!

¡Bienvenido al corazón de Saint Germain!

¡Y bienvenido a mi corazón!

 

Hoy te voy a contar una historia. Es una historia que habla de este pueblo, y que comenzó hace mucho tiempo.

Sudamérica es una gran extensión de tierra diversa y llena de vida: desde las vivificantes selvas tropicales del Amazonas a las espaciosas pampas. Los Andes, que forman la cadena montañosa más extensa del mundo, simbolizan las aspiraciones y el potencial espiritual de este continente. Sus cimas rasgan los cielos de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela; y están salpicados de volcanes que forman parte del Anillo de Fuego.

Los historiadores relatan que los primeros inmigrantes de este continente procedían de Asia y que llegaron a América del Sur hace aproximadamente 20.000 años. Las culturas indígenas nativas florecieron allí hace miles de años. Después de los viajes de Colón, llegaron los españoles y los portugueses, trayendo esclavos de África. Y ya en tiempos modernos, otros europeos han emigrado hasta estas costas.

 

Al revisar algunos pasajes de la historia latinoamericana, nos encontramos con escenas de las grandes civilizaciones de los incas, de los aztecas y de los mayas. Las «pistas de aterrizaje prehistóricas» de Nazca y las pirámides de Perú, tan misteriosas como las del antiguo Egipto, nos producen asombro y perplejidad.

 

Contemplamos la antigua ciudad de Cuzco, una meca en los Andes, y el santuario sagrado inca en el Machu Pichu. Vemos las guerras de liberación, los perfiles de los héroes Sudaméricanos —San Martín, Bolívar, Miranda— y los rostros de muchos otros cuya sangre, sacrificio, esfuerzos y creatividad han construido una civilización que un día puede llegar a ser la luz del mundo.

 

En los años que han transcurrido desde su liberación del colonialismo europeo, Sudamérica ha escrito capítulos destacables en su historia política. Su pueblo ha experimentado muy diversas formas de gobierno: de «hombres fuertes» y de juntas militares; de derechas y de izquierdas; y con el establecimiento de repúblicas democráticas.

 

En relativamente poco tiempo, Sudamérica ha obtenido grandes logros en difíciles circunstancias: ha abandonado su pasado colonial y ha abolido la esclavitud, se ha modernizado y urbanizado, y ha escolarizado a un gran porcentaje de sus habitantes.

 

Hoy en día Sudamérica tiene graves problemas económicos, políticos y sociales: desde la mala distribución de la riqueza hasta la falta de educación de las clases sociales menos favorecidas. Pero algunos analistas políticos ven el surgimiento de una nueva ideología democrática claramente Sudaméricana. Y no podemos pasar por alto el genio de Latinoamérica, del que Bolívar hablo con tanta elocuencia, perfectamente capaz de crear estructuras políticas que conduzcan a una cultura de libertad típica y vital.

La Tierra, una encrucijada en la galaxia

Sin embargo, la búsqueda de quienes somos, de dónde venimos y adónde vamos nos lleva al lejano pasado, más allá del cálculo de los historiadores, de regreso a los continentes perdidos de la Atlántida y de Lemuria, de regreso a la época en que seres de otros mundos llegaron a la Tierra en naves espaciales.

 

Los escritos y objetos provenientes de las antiguas civilizaciones de Sumeria, Egipto, India e incluso de la civilización Inca dan testimonio de estos visitantes de planetas distantes que llegaron aquí hace unos 500.000 años con una tecnología superior. Estos extraterrestres no eran benévolos, y, mediante la práctica de la ingeniería genética y la instrucción sobre las artes de la guerra, manipularon a aquellos que evolucionaban en la Tierra.

 

Tras ellos llegaron los habitantes de Maldek, un planeta que formaba parte de nuestro sistema solar pero que fue destruido por facciones guerreras. Todo lo que queda de Maldek es el cinturón de asteroides que hay entre Marte y Júpiter. Cuando los maldekianos comenzaron a encarnar en la Tierra, trajeron consigo una ciencia avanzada y una naturaleza guerrera.

 

El Mahabharata, un antiguo texto hindú, habla de grandes batallas, carros de guerra voladores y armas avanzadas de destrucción masiva. Parece algo sacado de La guerra de las galaxias, pero no es una visión del futuro, sino del pasado. La Tierra se ha convertido actualmente en una encrucijada dentro de nuestra galaxia y alberga evoluciones muy diversas: algunos seres tienen su origen aquí, mientras que otros provienen de otros sistemas de mundos; algunos son de la Luz, otros se han comprometido con la Oscuridad; algunos son hombres, otros son ángeles caídos que han encarnado; y entre todos ellos están los ángeles de luz. Ciertamente es un tapiz complicado.

La misión que llevamos esperando tanto tiempo: ayudar a Saint Germain a hacer de Acuario una era dorada

Nuestra historia, no obstante, es algo más que una simple crónica de la venida de esos extraterrestres. En Lemuria y en la Atlántida hubo grandes civilizaciones doradas. Muchos de nosotros estuvimos allí fuimos guiados por maestros y adeptos avanzados, conocimos y aplicamos las leyes de Dios, y disfrutamos de una calidad de vida superior a la que tenemos en la actualidad.

 

Las almas de muchos de los que estamos hoy aquí conservan ciertos recuerdos de Lemuria y de la Atlántida. Tenemos un conocimiento interior de eras doradas pasadas en las cuales desempeñamos un cierto papel; y, en ocasiones, recordamos cuando, bajo la influencia de los ángeles caídos, traicionamos a nuestros mentores.

 

Esta tradición, junto con el abuso de la tecnología, condujeron al hundimiento de Lemuria hace más de 12.000 años. Lo único que queda de ese continente es el Anillo de Fuego, que marca los límites del océano Pacífico a lo largo de la costa occidental de Sudamérica y la costa oriental de Asia. Unos mil años más tarde se hundió la Atlántida. Los que una vez fueron grandes continentes, Lemuria y la Atlántida, ahora yacen bajo los océanos; sus triunfos y fracasos, cubiertos por las arenas movedizas del tiempo.

 

Desde entonces, las eras se han ido sucediendo, como si anduvieran dando vueltas en una noria. Han surgido civilizaciones que han prosperado, luego han decaído y finalmente han desaparecido. Y los habitantes de Lemuria y de la Atlántida han reencarnado una y otra vez, haciendo karma positivo y karma negativo a lo largo del camino. Así es como hoy en día muchas almas han sido atraídas hacia las Américas.

 

Con este amplio telón de fondo, los que forman parte del pueblo de Sudamérica están a punto de ocupar un lugar en el escenario de la historia cósmica. Nuestro papel consiste en ayudar al Maestro Ascendido Saint Germain a hacer de la era de Acuario una era de oro. ¡Llevamos vidas esperando desempeñar este papel!

 

Personalmente, tengo la sensación de que he estado languideciendo aquí y allá, por todo el mundo, esperando a que Saint Germain llegara a mi vida. Reflexiona un momento y responde a las siguientes preguntas: ¿Dónde he estado en los últimos 10.000 años? ¿Quién soy? ¿De dónde he venido? ¿Adónde voy?»

 

Eso es exactamente lo que queremos descubrir. Así que continuemos con nuestro viaje de autodescubrimiento.

Nuestro objetivo al final de la era de Piscis: hacer realidad al Hijo de Dios en nuestro interior

 

Existen doce eras astrológicas, y cada una de ellas se extiende durante un periodo de unos 2.150 años. Sus nombres provienen de los signos del zodiaco. El ciclo complete de doce eras dura alrededor de 25.800 años.

 

La llegada de una nueva era esta relacionada con la «precesión de los equinoccios». La astronomía explica que la precesión se produce por una lenta rotación inversa que la Tierra realiza sobre su eje polar. Por la forma de rotación de la Tierra, el punto del equinoccio de primavera se va desplazando a lo largo de los signos del zodiaco, indicando la era en la que nos encontramos.

 

Nadie sabe exactamente cuando comienza o termina una era, pero si sabemos que actualmente estamos en los días postreros de la era de Piscis. A causa de la precesión, las eras se suceden en orden inverso. Antes de la era de Piscis, estuvimos en la era de Aries, anteriormente en la era de Tauro y así sucesivamente. En cada era estamos destinados a asimilar un atributo de Dios y a expresar los aspectos positivos del signo correspondiente.

 

Con frecuencia, el comienzo de estas épocas viene acompañado del nacimiento de un avatar, es decir, un hombre Divino, que personifica el espíritu de la era que viene a inaugurar. La era de Piscis trajo el conocimiento de Dios en su aspecto de Hijo, que nos fue revelado a través del Cristo Universal personificado en Jesucristo.

 

Jesús vino a mostrarnos como recorrer el sendero de nuestra Cristeidad personal para hacer realidad al Hijo de Dios en nuestro interior. Jesús ha sido el patrocinador de la era de Piscis y el ejemplo de aquello en lo que podríamos y deberíamos habernos convertido. Durante este periodo de 2.150 años, ¡solo los santos han logrado este objetivo!

Acuario será una era dorado, sola si hacemos que así sea

La era de Acuario en su alborada nos trae el conocimiento de Dios como Espíritu Santo y como Madre Divina. Acuario puede ser una era de libertad, paz e iluminación, puede ser una época de progreso tecnológico combinado con un desarrollo espiritual y puede ser una época en la que rompamos con el pasado y obtengamos así la liberación.

 

Chananda, Jefe del Consejo de la India de la Gran Hermandad Blanca, afirmo en 1962: «La era de Acuario está destinada a ser una era de cooperación absoluta entre Dios y los maestros ascendidos, entre los maestros ascendidos y el hombre, y entre todos los pueblos. El símbolo de Acuario —un portador de agua que sostiene tinajas en equilibrio— indica servicio armonioso y suministro abundante. Este espíritu de cooperación rítmico debe ser la base de toda relación, reemplazando un egoísmo caduco».

 

Algunos creen que Acuario será una era dorada pase lo que pase. Pero esta tesis excluye el libre albedrío, y el libre albedrío es nuestro derecho divino de nacimiento. En 1995, el Maestro Ascendido Lanto, que viene a Occidente procedente de la tradición taoísta, dijo: «Se ha profetizado que una civilización dorada surgirá de nuevo en Sudamérica. Pero no seáis supersticiosos. No sucederá a menos que vosotros lo hagáis posible. No ocurrirá automáticamente».

 

Hay muchas razones para ello: en primer lugar, el karma. Al comenzar la era de Acuario, podemos aprovechar el karma positivo que hemos hecho durante la era de Piscis y en eras anteriores, pero todavía tenemos que enfrentarnos con karma negativo de Piscis. Además, también estamos afrontando el karma negativo de las eras de Aries y Tauro y de todas las eras anteriores, remontándonos hasta 25.800 años atrás. El peso de la historia esta sobre nosotros; y es una carga kármica muy, muy pesada.

El uso de la astrología para predecir futuros desafíos

La astrología muestra que lo que ha sucedido en el pasado puede volver a suceder, porque nos dice cuándo regresaran nuestro karma positivo y nuestro karma negativo. En el lado negativo del balance, los ciclos de los actuales doce años, de los próximos treinta y tres años y de los próximos doscientos años presagian guerras, plagas, tiranía política, confusión económica, incluso el hundimiento de continentes.

 

Pero esto no tiene por qué suceder. Roger Bacon, el primer científico moderno, dijo que el propósito del estudio de la astrología es evitar sus presagios negativos. Bacon creía que era posible evitar guerras mediante el estudio de la astrología. Dijo que si los dirigentes de la Iglesia hubieran leído las advertencias astrológicas —como en el caso del cometa de 1264, que precedió a las batallas que estallaron por toda Europa—, podrían haber evitado las guerras de su tiempo1.

 

Saint Germain encarno como Roger Bacon. El leyó la advertencia escrita en los cielos cuando fue Roger Bacon, y hoy vuelve a hacerlo. Trae una advertencia y una profecía de los presagios negativos de Acuario. También viene a decirnos que tenemos el poder de cambiar el futuro y hacer de la era de Acuario una era dorada.

 

Plutón en Sagitario: ¿iluminación o represión?

¿Qué es, entonces, lo que nos indica la astrología actual? Examinemos un importante ciclo astrológico que comenzó hace poco. Es el transito de Plutón en Sagitario, de doce años de duración, que concluirá en el ano 2008. Durante este ciclo podemos esperar cambios trascendentales en la religión y el gobierno, en nuestros valores y creencias, y en nuestra educación y cultura. La visión que tenemos de nosotros mismos, de nuestro mundo, del lugar que ocupamos en el universo y de nuestra relación con Dios quedará transformada de manera espectacular.

 

En el pasado, el tránsito de Plutón en Sagitario coincidió con el siglo de oro de Pericles en Grecia, con la misión de Jesucristo, con el Renacimiento italiano y con la Ilustración europea. Coincidió con la introducción del budismo en la China central y del cristianismo en Sajonia. Coincidió con la primera unificación de China, con la codificación de la ley en el Imperio Romano en el siglo VI y en Rusia en el siglo XI.

 

La aventura, los descubrimientos y la visión estaban en auge. Los Portugueses llegaron a la India doblando el cabo de Buena Esperanza. Roger Bacon predijo la invención del barco de vapor, el aeroplano y la televisión. En París se fundo la Sorbona, y en Europa y Asia se construyeron numerosas catedrales y templos.

 

Este ciclo también coincidió con grandes conflictos religiosos. Jesús fue crucificado y Juan el Bautista decapitado. El emperador romano Diocleciano desató su notoria persecución contra los cristianos. En Atenas, la escuela de filosofía de Platón fue cerrada debido a sus denominadas ideas paganas. En Persia, Mani fue ejecutado por proclamar que era un profeta que recibía revelaciones divinas. En Europa, los alemanes persiguieron a los llamados herejes y Martín Lutero encabezo la revolución protestante.

 

El ciclo de Plutón en Sagitario también coincidió con guerras: la guerra por el control del oráculo de Delfos, la Segunda Guerra del Peloponeso, la Segunda Guerra Púnica y la Guerra de los Siete Años.

 

¿Y que significa todo esto?

 

Durante estos doce años podemos ver nacer una era de iluminación y una nueva religión mundial, pero hemos de anticipar una fuerza que se opone a este progreso: la represión de las religiones y de las nuevas ideas. Incluso podríamos testimoniar guerras religiosas.

 

Este podría ser un período de optimismo y expansión: podríamos presenciar avances en la educación y una mayor apreciación de las culturas extranjeras, pero también podríamos presenciar una rotunda negación de la posibilidad de que las personas accedan a una educación o que esta se use para adoctrinar y controlar. La información y la cultura cruzarán las fronteras como nunca antes lo han hecho. Puede que la experiencia nos enriquezca; pero también puede que presenciemos culturas en conflicto, la clase de conflictos que se han producido en Bosnia, en Ruanda y en Oriente Medio.

 

La persecución por motivos étnicos o diferencias de clases podría causar migraciones masivas, y eso podría causar efectos impredecibles. En muchas naciones se debatiría la cuestión de la inmigración. Algunas aceptaran refugiados; otras, no.

Este ciclo de doce años podría marcar la pauta para la transformación de gobiernos e incluso de la naturaleza del gobierno mismo. Es probable que haya imperios y grupos de naciones que crezcan y entren en conflicto. En este proceso, podrían quedar destruidos o asumir otra configuración.

 

Éste será un periodo de ebullición política como el que precedió a las revoluciones americana y francesa. Un nuevo orden mundial tomará forma. Emergerán nuevas potencias. Resolveremos el enigma que ha prevalecido durante la mayor parte del siglo XX: ¿Puede ser el mundo mitad esclavo y mitad libre?

 

Un sistema político de libertad o uno de tiranía y caos comenzará a surgir. La cultura política desarrollada durante este ciclo empezara a cristalizar formando la estructura de gobierno dominante que se establecerá durante el transito de Plutón en Capricornio, un ciclo de dieciséis años entre el año 2008 y el 2024.

Urano en Acuario: impulso para la libertad, potencial para la guerra

Otro ciclo astrológico actual es el transito de Urano (el planeta de la libertad) en Acuario (el signo de la libertad). Urano permanecerá en Acuario hasta el año 2003. Durante ese tiempo, otros planetas de movimiento lento se le unirán. La combinación de estos planetas y el transito de Plutón en Sagitario tiene mucho que ver con la inauguración de la era de Acuario.

 

Estos planetas pueden infundirnos un impulso de libertad, una espiritualidad trascendente y un sentido de hermandad. Podríamos encontrar nuevas soluciones para la multitud de problemas sociales que tenemos y derribar las barreras que nos separan debido a la religión, la raza, la nacionalidad, la clase y el sexo.

 

Pero debemos ser cautos a la hora de «arreglar» el orden social. Las dos últimas veces que Urano estuvo en Acuario fueron períodos de guerra y revolución. Hubo revoluciones y movimientos independentistas en Europa y en Sudamérica. La esclavitud fue abolida en México y en el Imperio Británico, y el movimiento para abolirla ganó poder en los Estados Unidos.

 

Estos acontecimientos fueron trascendentales, pero quedan ensombrecidos en las páginas de la historia ante los dos conflictos que causaron millones de muertes y cambiaron el curso de la historia: la Revolución Rusa y la Primera Guerra Mundial.

 

Resulta peligroso que dos ciclos que presagian guerra coincidan, especialmente cuando la proliferación nuclear se esta acelerando y cuando en Rusia tantos líderes están intentando restaurar los «buenos tiempos» anteriores a la desintegración del imperio soviético. Pero es aún más nefasto el hecho de que hay otros ciclos importantes entre 1998 y el ano 2001 que presagian guerra, incluso una guerra mundial.

 

En el pasado, el transito de Urano en Acuario también ha coincidido con grandes descubrimientos científicos y con avances tecnológicos. Einstein, por ejemplo, formulo su teoría general de la relatividad durante este tránsito. Hoy estamos a punto de dar otro gran salto en el campo de la tecnología.

 

¡Imagínate un mundo sin televisión ni computadoras, un mundo en el que el hombre nunca hubiera viajado a la luna o lanzado un satélite, un mundo donde el hombre no hubiera producido la fisión del átomo o descubierto el ADN, un mundo sin Internet!

 

Estos avances científicos y tecnológicos han ocurrido durante la última revolución completa de Urano. A partir de estos conocimientos se producirá la próxima revolución científica en la microelectrónica y la microbiología, en la informática, en las ciencias de la información, en la ciencia militar y en la tecnología de comunicaciones.

 

Los avances científicos de estos doce años —y de los próximos doscientos años— podrían mejorar mucho nuestra calidad de vida. Podrían proporcionar mayor riqueza y ocio, mejor salud y mayor longevidad. Podrían ayudarnos a crear una verdadera revolución en el campo de la educación.

 

Estos nuevos descubrimientos nos proporcionaran nuevos poderes. Pero necesitaremos una revolución espiritual proporcional para usar dichos poderes de una forma juiciosa y apropiada. En el curso de nuestra vida, tendremos que decidir donde establecer el límite.

 

Los científicos ya han realizado experimentos de ingeniería genética con animales incorporándoles genes humanos2. Han hecho que una oreja humana crezca en el lomo de un raton3. Fue precisamente este tipo de manipulación genética llevada a su extremo lo que causo el hundimiento de la Atlántida. El mensaje es: ¡El hombre no debe jugar a ser Dios!

 

La tecnología es una espada de doble filo. Puede aprisionar con la misma facilidad con la que puede liberar.

 

¿Utilizaremos la nueva tecnología de comunicaciones para educar e informar, o para controlar y despojar a las personas de su intimidad?

 

¿Se permitirá procrear, o siquiera nacer, a aquellos cuyos genes sean defectuosos?

 

Además de afrontar un desafío tecnológico, nos enfrentaremos con un reto social. El progreso científico esta a punto de causar una división permanente en la sociedad entre los que comprenden la tecnología y los que no la comprenden. Si esto sucede, la élite tecnológica controlara la riqueza y el poder. Aquellos que no tengan acceso a la tecnología se convertirán en una subclase permanente. Esta es la formula perfecta para el desastre.

 

Durante el transito de Urano en Acuario, debemos cambiar y crecer, pero debemos evitar la anarquía y las revoluciones parecidas a la rusa, que prometía libertad pero que instauro una tiranía y reprimió el espíritu humano.

Saint Germain nos ofrece una solución

Debe tenerse en cuenta que el karma negativo del planeta se ha mantenido en suspenso durante miles de años gracias a la luz, o conciencia divina, de los santos de Oriente y Occidente. Pero el final de la era de Piscis es la señal del ajuste de cuentas personal y planetario.

 

En el lado negativo, los indicadores astrológicos del karma que se aproxima muestran la oscuridad que podría originarse si no hacemos nada. Y en el aspecto positivo, la astrología indica que existe un potencial magnifico para la manifestación de una era dorada.

 

¿Como se puede instaurar una era de iluminación?

 

¿Que podemos hacer para derrotar a las diosas de los infiernos?

 

Te presento al Maestro Saint Germain, Jerarca de la Era de Acuario, eminencia del siglo XXI. Él nos ofrece una solución para el problema de nuestro karma que es antiquísimo y muy complejo. Nos ofrece una enseñanza y un nuevo modo de vida. Y aún más importante, nos ofrece el regalo de la llama violeta, una energía espiritual que cuando se usa de acuerdo con las leyes de la alquimia puede llegar a borrar el karma.

 

Saint Germain es el Maestro Alquimista, pero su solución sólo es buena si la aplicamos. Si invocamos la llama violeta a diario mediante oraciones y afirmaciones, como si el mundo dependiera de nosotros, podemos disolver literalmente la montaña de karma que nos acosa. Pero debemos hacerlo rápidamente. Porque una vez que el karma se cristalice, a menos que se produzca una intervención divina, será imposible de revertir.

 

Creo firmemente que frente a todas las predicciones negativas, ya consistan en lecturas parapsicologías o presagios astrológicos o las cuartetas de Nostradamus o las profecías de la Virgen María en Fátima y Medjugorje, nosotros, los habitantes de la Tierra, recurriendo a nuestro Dios, podemos hacer fracasar esas profecías.

 

Por tanto, recomiendo lo siguiente:

 

Subraya las predicciones astrológicas, así como las advertencias y profecías de Saint Germain y de los arcángeles contenidas en este libro.

 

Estudia las enseñanzas sobre la ciencia de la palabra hablada y la llama violeta que se dan en este libro. Recita los decretos de llama violeta que aparecen al final del capitulo 4 a diario para mitigar o revertir completamente las profecías negativas.

 

Recita tus propias oraciones a Dios, implorando intercesión divina y transmutación, por medio de la llama violeta, de las condiciones kármicas que se describen en este libro y de los problemas que te afecten a ti, a tus seres queridos y al mundo.

La visión del Arcángel Zadkiel: dos futuros

 

El Arcángel Zadkiel, Arcángel del séptimo rayo (o rayo violeta), nos ha dado una visión de dos futuros alternativos.

 

La primera es una visión de nuestro continente cubierto de llama violeta. «Es un futuro de esperanza, de prosperidad,... de luz y del camino interior del alma con Dios.» La segunda es una visión de guerra y derramamiento de sangre en los Estados Unidos, un futuro que solo puede evitarse mediante la intercesión divina y nuestras invocaciones a la llama violeta.

 

Zadkiel se refiere a algo más que a la mera repetición de guerras como las que hemos sufrido en el pasado. Se refiere a la «Gran Guerra» que sucederá si no damos los pasos espirituales y materiales necesarios para detenerla antes de que empiece.

 

Por tanto, el Arcángel Zadkiel nos presenta dos futuros contrapuestos. Tenemos que elegir: una cosa o la otra; un futuro resplandeciente o la decadencia hacia la barbarie y la oscuridad del pasado.

 

El filosofo Jorge Santayana dijo: «Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo». Aunque esto es cierto, incluso aquellos que recuerdan el pasado lo repetirán si no usan la llama violeta.

 

En los capítulos 3 y 4, hablare de las técnicas espirituales que puedes usar, incluyendo la llama violeta, para revertir las profecías negativas arriba mencionadas y para ayudar a Saint Germain a hacer de la era de Acuario una era dorada. Pero antes de eso, permíteme que haga una descripción de tu Ser Divino y de tu relación con Dios, porque conocer el potencial divino es el primer paso hacia la obtención de poder espiritual.